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Biografía de Homero y sus obras más relevantes

Homero es el poeta griego por excelencia, admirado e imitado por la mayoría de los practicantes de las artes, llegó a ser un maestro, filósofo y tomado como guía de vida por los eruditos de su tiempo; sus obras contienen entre muchos temas de interés, razonamientos sobre los valores humanos y divinos, los comportamientos sociales y costumbres que se transforman en leyes.

biografía de Homero

Introducción

Homero es como una luz que iluminó un mundo artístico que estaba a oscuras, con su exquisita poesía y cantos, dio impulso a las expresiones culturales que comenzaron a manifestarse inspiradas por la musa épica del hombre que inició todo, el poeta griego cuyas obras siguen en vigencia aún el día de hoy.

Fue el escritor griego Homero quien abrió las puertas a la belleza de las palabras expresadas mediante la poesía y las obras en una narrativa impecable que forma parte de magníficos ejemplos de la literatura clásica; utilizando con perfecta sincronía los elementos mitológicos, terrenales y de la cultura de la sociedad universal.

El mundo ha seguido los pasos de Homero, su musa inspiradora ha tocado de cerca la perspectiva de muchas personas que tienen el privilegio de poder expresarse a través del arte en cualquiera de sus formas; y de los que disfrutan de las increíbles obras que se generan producto de todo este caudal de creatividad, que engrandece la vida, el mundo y el alma.

Homero es el genio creador de las grandes obras de la literatura, que están llenas de magia, con ese toque cultural que engancha y que de manera inteligente entretiene a todos los que quieran adentrarse en el mundo de las sensibles expresiones de amor y arte clásico.

Fue un pionero, un hombre con un don inigualable para la escritura, de manera original y perfecta combinaba las palabras a placer para crear obras literarias que han permanecido en la mente del colectivo desde hace muchísimos años, venciendo al paso del tiempo y haciendo gala de una impresionante modernidad.

biografía de Homero

Sus dos poemas épicos más célebres: la Ilíada y la Odisea, son un ejemplo de lo que este maestro griego pudo crear, con los fundamentos filosóficos de su lado, se transformaron en guías que orientaban a sus fieles lectores en un viaje de conocimiento cultural y personal.

La Ilíada y la Odisea son poemas en los que héroes griegos son tratados como seres especiales con poderes casi sobrenaturales, que los acercaban con solemnidad al mundo de los dioses, quienes se entretenían observando e interviniendo en la vida de los seres humanos normales con la majestuosidad de su presencia.

Estas obras nos abren el pensamiento y nos hacen que naveguemos en un interminable regreso a casa, lleno de sirenas, cíclopes y otros peligros que se deben sortear con astucia mas no con fuerza, además enterarnos de las intenciones de un enamorado de robarse a una preciosa mujer ocasionando una guerra que duraría años.

Las obras de Homero no solo entretienen sino que están pensadas para enseñar, entre otras cosas, valores, pues él quería compartir su perspectiva de la vida, implementando comportamientos sociales que hicieran brillar la dignidad, el coraje, la empatía, la solidaridad y el compañerismo y el trato sincero entre los hombres; con esos valores fundamentales todos los sistemas políticos y sociales que se impongan serán siempre respetando a todos por igual.

Homero enfocó sus obras en temas tan recurrentes para la época como el destino, que se cumplía siempre, sin importar lo que el ser humano se empeñara en hacer; esto también se relacionaba directamente con la superioridad de los dioses, que podían cambiar totalmente la realidad de los humanos a voluntad, solo para demostrar cuán inferiores somos en un mundo gobernado por seres divinos.

biografía de Homero3

El admirado y criticado Homero, ha sido analizado e imitado por todos los poetas, filósofos y estudiados en las diferentes ramas del arte; todos en general se refieren a este hombre como el poeta por antonomasia de las obras de literatura clásica. En las siguientes líneas de nuestro artículo presentaremos la interesante biografía de este genio griego, que está llena de misterio, originalidad y elementos fantásticos, al punto en que se duda de su propia existencia histórica.

Biografía de Homero

Homero (en griego antiguo Ὅμηρος Hómēros), fue un filósofo y escritor que nació en el siglo VIII; un célebre autor que impresionó al mundo con su canto en prosa y versos magníficos y etéreos, que fundamentalmente marcaron un antes y un después en la literatura clásica.

En la biografía de Homero podemos encontrar la interesante combinación de realidad y mitos que fueron pasando de una persona a otra gracias a la tradición oral, dando origen a toda una leyenda que sorprende aún en nuestros días.

Los relatos sobre Homero, afirmaban que una enfermedad le había dejado invidente, que era un hombre infinitamente sabio y calmado, seguro de sí mismo y con mucho que decir. Debido a que es un ícono cultural, muchos lugares aseguran que en sus tierras nació este célebre autor, pero existen todavía dudas de dónde pudo haber venido al mundo este sabio griego; sitios como Quíos, Esmirna, Colofón, Atenas, Argos, Rodas, Salamina, Pilos, Cumas e Ítaca, se acreditan este privilegio.

Etimología

‘Hómēros’  tiene una etimología derivada del idioma griego clásico que se hablaba en la región de Jonia, especialmente en el centro del Egeo y la Isla de Eubea. También proviene del eólico, el cual es una de las lenguas conocidas que está relacionada estrechamente con el griego clásico; siendo este utilizado en la Costa de Asia Menor, Tesalia, Beocia, Lesbos y otras colonias griegas.

El nombre en sí es una variante jónica del dialecto eólico ‘Homaros’, que tiene como significado más acertado la palabra rehén, prenda o garantía. Algunas teorías sostienen que este nombre se relaciona directamente con una sociedad de poetas que era llamada los ‘Homéridas’, cuyo significado literal es el de ‘Hijos de rehenes’ , manera como se designaba a la descendencia de los prisioneros capturados durante las guerras.

Según la tradición, estos prisioneros de guerra no gozaban de la confianza suficiente para enviarlos al campo de batalla, presenciaban los acontecimientos de primera mano y como no estaban en peligro de muerte, se les pedía que recordaran la poesía épica de la región y los hechos que dieron lugar a estas versos inspiradores.

Otro relato oral sugiere que su nombre proviene de un juego de palabras que se deriva de la expresión ‘Ho me horon’ que significa el que no ve o el invidente.

Datos aportados por la tradición oral

En el famoso himno Homérico a Apolo, Delio se hace referencia a “un ciego que reside en Quíos, la rocosa“, otro antecedente que es relevante en este sentido es el del poeta lírico Simónides de Amorgos quien afirma que es ‘Homero el hombre de Quíos’, atribuyéndolo a uno de los versos de la célebre Ilíada.

¿Por qué me preguntas mi linaje? Como el linaje de las hojas soy

Este enigmático verso pasó a ser un proverbio en la época clásica, que se incluyó en el acervo cultural del pueblo griego; el letrado Luciano de Samósata defiende la teoría de que este pasaje de la novela se refiere más bien a un babilonio enviado a Grecia como rehén y que de allí proviene su nombre.

En la tradición transmitida de manera oral por los habitantes de Chipre, quienes también reclamaban para su tierra el privilegio de haber visto nacer a Homero, relataban una historia donde se afirmaba que una mujer que nació y vivió en estas tierras, llamada Temisto, supuestamente era la madre de Homero, y que Euclo había mencionado el nacimiento de Homero en sus profecías:

“Y entonces en la costera Chipre existirá un gran cantor,
al que dará a luz Temisto en el campo,​ divina entre las mujeres,
un cantor muy ilustre lejos de la muy rica Salamina.
Dejando Chipre mojado y llevado por las olas,
Cantando él solo el primero las glorias de la espaciosa Hélade
Será inmortal por siempre y no conocerá la vejez”

Pausanías: Descripción de Grecia

Alceo de Mesene, el famoso poeta Helenístico, atribuye a la siguiente composición poética breve llamada epigrama, la razón de que Homero sea de origen Salaminio, ya que en la letra del poema, el propio filósofo lo niega rotundamente:

Ni aunque el martillo surgir como Homero de oro me hiciera entre rayos flameantes de Zeus, soy ni seré salaminio ni el hijo de Meles lo será de Demágoras; ¡tal la Hélade lo vea! Con otro poeta probad; y mis versos vosotros a los Helenos, Musas y Quíos, cantadlos.

Alceo de Mesene: Epigrama 555

Biografía de Homero

Para determinar el lugar donde se produjo la muerte del célebre Homero, existen varias teorías, al igual que para determinar su nacimiento, según se afirma el deceso del padre de la literatura épica data del Siglo V A. C.

Algunos sostienen que fue en la Isla de Íos, pero Pausanías, hombre viajero que recoge tradiciones orales ancestrales, nos habla de una estatua de Homero hecha en bronce que está colocada sobre una estela en el Templo de Apolo en la ciudad de Delfos, donde también existe un oráculo que habla sobre el tema:

“Dichoso e infortunado, pues naciste para cambiar cosas,
Buscas una patria. Tienes una tierra natal, pero no una patria.
La isla de Íos es la patria de tu madre, que cuando mueras te recibirá. Pero vigila el enigma
de los jóvenes muchachos.”

Pausanías

Cabe resaltar que en la Isla de Íos existe un sepulcro atribuido a Homero, y en otro lugar no muy distante está otro sepulcro famoso, el que pertenece a Clímene, quien según la tradición del lugar es la madre de Homero.

Finalmente tenemos que Pausanías, el historiador y geógrafo lidio, revela su desagrado de escribir sobre la época en la que vivió Homero y el también poeta y filósofo Hesíodo, ya que considera que según su apreciación personal, se debe tener respeto por manejar la información con cierta censura.

“Sobre la época de Hesíodo y de Homero, he indagado cuidadosamente y no me es agradable escribir sobre ello, porque conozco el afán de censura de otros, sobre todo de los que en mi tiempo se ocupan de la composición de poemas épicos.”

Pausanías

El período Helenístico, también llamado Helenismo, es una etapa histórica que está definida cronológicamente por dos sucesos importantes en el ámbito político de la antigüedad, el primero de ellos fue la muerte del líder Alejandro Magno, que sucedió aproximadamente en el año 323 A.C.; mientras que el segundo corresponde al suicidio de la soberana y reina de Egipto Cleopatra VII junto a su amante Marco Antonio luego de que fueran derrotados en la batalla de Accio en el año 31 A.C.

Tomando en cuenta esta referencia histórica, concretamente no se tiene conocimiento de los datos que revelarían el misterio del lugar y fecha de nacimiento de Homero; solo se sabe que al inicio del período Helenístico surgieron biografías que contenían relatos que se fueron transmitiendo entre generaciones en forma de cantos tradicionales que narraban la vida del sabio invidente, estos versos eran muy diversos y nunca concordaban del todo, el único punto en común era que se trataba del mismo mítico personaje.

Una de las más conocidas es la afirmación dada en la tradición oral de la Phytia, quien era una Suma Sacerdotisa del Templo de Apolo en Delfos, también conocida como el Oráculo de Delfos; ella da una respuesta al cuestionamiento del Emperador Adriano acerca de datos concretos sobre la procedencia de Homero y de su ascendencia, específicamente, ella responde:

“Me preguntas por la ascendencia y la tierra patria de una inmortal sirena. Por su residencia es itacense; Telémaco es su padre y la nestórea Epicasta su madre, la que alumbró con mucho al varón más sabio de los mortales.”

Investigación formal

Homero es un personaje importantísimo para la literatura clásica y para las artes en general, se trata fundamentalmente de un escritor, filósofo y aedo (poeta o cantor) que inició todo un movimiento cultural tan relevante para la época que sus escritos eran de estudio obligatorio para la formación de los jóvenes.

Generalmente los estudiantes griegos debían aprender de memoria los más de 27 000 versos que constituyen las obras más relevantes de la autoría de Homero como lo son: La Ilíada y la Odisea; de las cuales eran extraídos los fundamentos morales, culturales y lecciones de historia que eran consideradas como educación obligatoria, lo cual nos demuestra lo importante que era Homero y sus obras para la cultura de la época.

A pesar de su importancia, hoy en día no se tiene certeza de sus orígenes, datos indispensables como el lugar y fecha de nacimiento o su verdadero nombre, están todavía en constante discusión abierta.

Los últimos estudios realizados han llegado a un consenso sobre el lugar de nacimiento de Homero, considerando los resultados de las investigaciones, Homero debe ser originario de alguna zona de la región de Asia Menor, específicamente de la zona de Quíos.

Muestra de esto, presuntamente se puede considerar el excelente conocimiento geográfico que de esta zona tiene Homero y que queda plasmado en la Ilíada; también hay un rasgo en el lenguaje en el que fue escrito el poema, cuya base es Jonia con elementos Eolios.

Para determinar una fecha y establecer el año de nacimiento de Homero, se ha realizado una investigación arqueológica donde se encontró un vaso de cerámica en Isquia y que pertenece al año 755 A.C., el cual tiene una mención a la Copa de Néstor. Los hechos sucedidos inmediatamente después de la Ilíada se ubican alrededor del año 700 A.C., según lo establece la Etíopide de Arctino de Mileto.

Ahora bien, según todos estos hechos puestos en perspectiva, la Ilíada tuvo que estar terminada para mediados del Siglo VIII A.C., por lo que entonces el origen de Homero se ubicaría cerca de la primera mitad del Siglo VIII A.C.

Uno de los mayores misterios de la vida del sabio Homero, juzga si en realidad es el único autor de la Ilíada y la Odisea, ya que existen teorías de que estos cantos poéticos fueron creados con varios autores, o que Homero solo actuó haciendo la recopilación de muchos relatos por separado.

Esto se debe a que en la Ilíada hay ciertos temas inconclusos, como a la espera de un cierre magistral, además de las diferencias en la lengua utilizada en la escritura de los versos presentes en los cantos, algunos incluidos en la obra sin ningún peso en la historia, cosas que según los investigadores son muestra de que no se trata del mismo autor.

Como conclusión, podemos decir que a ciencia cierta se sabe que existió un poeta llamado Homero, que vivió cerca del año 700 A.C. y que participó en la composición de las dos representaciones de la literatura clásica que existen, llamadas la Ilíada y la Odisea.

Este hombre se desempeñaba como rapsodo, el cual tiene un don para dominar las palabras y armar versos hermosos y bien constituidos; Homero iba a muchos lugares en ciudades diversas y distantes, recitando estos poemas, caminando ayudado con un bastón que comúnmente utilizan los aedos para golpear el suelo y marcar el ritmo.

Obras atribuidas a Homero

A pesar de toda la controversia acerca del origen del autor, el magnífico legado literario que se atribuye es real, ya que son inigualables y marcaron el inicio de la literatura épica, la cual ejerció una influencia en todos los escritores del mundo, sembrando un precedente universal.

Ya hemos mencionado las dos obras más célebres de Homero como lo son la Ilíada y la Odisea, también integran la herencia literaria del escritor la obra épica cómica llamada ‘Batracomiomaquia’ que tiene como título en español ‘La guerra de las ranas y los ratones’; el Corpus de los Himnos Homéricos y otras obras que se encuentran fragmentadas o con partes perdidas como es el caso de ‘Margites’.

A Homero se le atribuye el Ciclo épico en su totalidad, el cual es un compendio de poemas pertenecientes a la Guerra de Troya que se le suman a la obra original, así como también las historias de la gesta heroica de Edipo y los relatos de la guerra entre Argivos y Tebanos. Es relevante destacar que los historiadores modernos están de acuerdo con la inclusión de las obras antes mencionadas como herencia del ingenio creativo de Homero.

Datación de sus obras

Al mencionar la palabra datación, nos referimos a establecer una fecha específica para los hechos pasados, ya sea un suceso, un objeto o cualquier cosa que se necesite ubicarse en un período específico de la historia de la humanidad.

La datación se utiliza para lograr tener certeza sobre los datos cronológicos ycon este fin se han desarrollado diferentes métodos, como son: el Método de Datación Selectiva, donde se observan los elementos a comparar para establecer la relación aproximada de anterioridad y posterioridad, tomando como referencia una escala de tiempo preestablecida; y también el Método de Datación Absoluta el cual se basa en el análisis de un elemento del que se tiene certeza en su comportamiento en el tiempo para hacer una comparación con otro elemento.

Los diferentes métodos de datación que se utilizan generalmente para lograr este propósito, fundamentalmente constituyen un apoyo a  las ciencias más importantes que existen, como lo son: la historia, la arqueología, la geología, la paleontología y la astronomía.

En nuestro caso en particular la datación nos ayuda a ubicar en el tiempo las obras escritas por Homero y su relación con otros autores y filósofos de la época.

Testimonios Antiguos

Las tradiciones orales pasadas de generación en generación por los aedos y rapsodas encargados de cantar en las calles versos sobre diversos temas de interés general, tanto políticos como culturales, tenían un elemento en común: que Homero había sido el primer poeta de la Antigua Grecia.

En el caso de Herodoto, quien se caracterizó por citar trozos de los pasajes más emblemáticos de los poemas de la Ilíada y la Odisea, alega con vehemencia que Homero vivió unos cuatrocientos años antes que él, fecha que sitúa la existencia del autor alrededor del Siglo IX. A.C.

En otra versión, un poco diferente a lo expresado anteriormente, Helánico de Lesbos nos revela que Homero era contemporáneo de los tiempos en que se sitúa la Guerra de Troya; no obstante Eratóstenes, un sabio griego de origen cirenáico, afirma que la fecha correcta debe estar un siglo después de la afirmación anterior.

Otros historiadores menos antiguos, consideran que Homero en realidad vivió contemporáneo a Licurgo, legislador Espartano responsable de la creación de la Constitución de Esparta, y Arquíloco, ​un poeta lírico originario de la isla de Paros.

Igualmente es tema de discusión establecer la cronología entre la existencia de Homero y Hesíodo el importante poeta, escritor y rapsoda de la Antigua Grecia, ambos considerados como los pilares de la literatura clásica en la antigüedad; en este respecto el poeta y filósofo Griego llamado Jenófanes y el escritor ateniense Filócoro, comparten la teoría que ubica a Homero en un tiempo anterior al de Hesíodo.

Pero otros sabios que han estudiado las obras del autor tales como Éforo, Lucio Accio y ‘Crónica de Paros‘ donde se hace constancia de los sucesos antiguos en orden cronológico, sitúan a Homero en tiempos diferentes, por ejemplo, la tardía obra atribuida a Homero y Hesíodo, llamada “El certamen de Homero y Hesíodo” da impulso a la suposición de que eran contemporáneos.

Para sustentar lo anterior surge la Crónica de Paros, un documento de tipo epigráfico que recoge la cadena de eventos en una relación cronológica. Los eventos que contiene son todos de tipo legendario, en diferentes áreas tanto políticas como culturales, que son de relevancia en el mundo griego; en este documento existe una aparte que afirma que Hesíodo es anterior a la existencia de Homero.

Muchos autores han citado la obra de Homero, incluso antes que el historiador Herodoto, por mencionar algunos tenemos a: Heráclito, Teágenes de Regio, Píndaro, Semónides y Jenófanes.

Como dato curioso, el gobernante Clístenes considerado como un tirano, prohibió a los rapsodas exponer su arte en Sición, debido al contenido de los poemas Homéricos, ya que en ellos se honraba a Argos y a los Argivos, noticia que fue documentada por Heródoto.

Redacción de los Poemas Homéricos

La Edad Oscura de Grecia, que va desde el final del mundo Micénico y abarca hasta la época arcáica griega, lo que corresponde aproximadamente al Siglo VIII A.C., se caracteriza principalmente por no tener fuentes de información que validen lo que realmente pasó durante estos años; ya al final de esta época y hasta el siglo VI se llevó a cabo la redacción de los poemas atribuidos a Homero.

Siglo VIII A.C.

Por si fuera poca la controversia existente sobre los datos de nacimiento de Homero, también hay un polémico debate sobre el momento histórico en que sus obras fueron puestas por escrito.

Con respecto a esto, se generó un precedente luego de que fuera encontrada la ‘Copa de Nestor’, un antiguo recipiente que tiene características especiales, siendo una de las posesiones más preciadas de Néstor, el legendario rey de Pilos.

Esta vasija de Isquia está relacionada con un pasaje de la Ilíada, el cual ha sido ubicado en el año 720 A.C., lo cual hace que sea interpretado por algunos historiadores como un indicio de que para ese tiempo la obra de Homero ya había sido consignada por escrito, esta teoría como era de esperarse también tiene sus detractores, pues autores como Heubeck y Odo Pavese, refutan totalmente que se pueda llegar a tal conclusión solo con la inscripción que fue puesta en el objeto en cuestión.

Otros objetos o al menos fragmentos de ellos que se han encontrado, pertenecientes a este período, han sido hallados con la representación de un cíclope siendo cegado por Odiseo; lo cual nos deja una interpretación lógica de que la decoración en los trozos de cerámica hace honor a este pasaje de la Odisea.

En cuanto a la poesía arcaica, existen obras conocidas que se relacionan directamente con la obra de Homero, ya que están completamente bajo la influencia de su pluma; tal es el caso de un poema de Alceo de Mitilene que relata la rabia que profundamente invadía a Aquiles, y también un escrito de Estesícoro que nos expone los sentimientos de Helena cuando se dirige a Telémaco para darle las buenas nuevas de que la Diosa Atenea ha dispuesto todo para su regreso.

Siglo VII A.C.

Siguiendo con los argumentos del tiempo en que se pusieron por escrito los poemas Homéricos, existe un grupo de investigadores que deduce, con base en la referencia que hay en el texto de la Ilíada hacia la ciudad de Tebas, que los poemas pudieron haberse escrito después de que se efectuara la conquista de esta ciudad por el rey Asirio Asurbanipal; además esta teoría incluye que en los versos de la obra hay algunos pasajes que relatan algunas tácticas de los hoplitas, que comenzaron a utilizarse a partir del Siglo VII.

En la Odisea, hay un pasaje que hace mención a la ciudad de Ismaro, que era un tema muy comentado por aquellos días del Siglo VII A.C. Según esto, es poco probable que la escritura de los problemas se efectuara posteriormente, si consideramos las abundantes referencias iconográficas y literarias, podemos afirmar según los historiadores que aceptan estas teorías, que antes del Siglo VI ya estos versos habían sido pasados por escrito.

Siglo VI A.C.

Toda una corriente de pensamientos de eruditos en la materia, sostiene que la hipótesis válida sobre todas las demás es la que afirma que los poemas Homéricos fueron puestos por escrito a partir del Siglo VI A.C.

Esta propuesta sostiene que las coincidencias entre fragmentos de la literatura o de cualquier otra fuente de expresión artística, que se hayan considerado como prueba de una fecha anterior a la indicada, es sencillamente debido a la influencia de la tradición oral que fuertemente guiaba todas las obras que se realizaban en esta época.

Bajo este supuesto, se pueden fundamentar algunos testimonios antiguos donde se defendía plenamente que Homero nunca vio sus versos escritos. En la época de Pisístrato, gobernante de Atenas, está la clave para encontrar la datación de las obras de Homero, pues estaría irrefutablemente ubicada la fecha de escritura de los poemas durante el reinado tiránico de este monarca, ya en el Siglo VI A.C.

Esta postura fue adoptada desde el Siglo XVIII y fue duramente criticada por lo antes expuesto sobre historiadores que resaltan la suposición de la escritura en un período anterior, esgrimiendo la idea de que los poemas fueron manipulados de manera indebida en el período de Pisístrato, lo cual tiende a causar confusión.

La cuestión Homérica

‘La cuestión Homérica’ es el nombre que se le da al debate sobre la existencia del autor griego Homero. Debido a la serie de incongruencias, incógnitas y las diferentes teorías que existen entorno a diversos aspectos de la vida y obra de este hombre; aspectos tan elementales como quién o quiénes fueron los verdaderos autores de los poemas épicos por excelencia como lo son la Ilíada y la Odisea, además de la autoría de otras obras atribuidas también al poeta.

Existen debates planteados sobre los elementos que hasta ahora son un enigma, y están basados en suposiciones, interpretaciones y opiniones personales, debido a la falta de fuentes científicas confiables, no se tiene certeza sobre algunos datos que han sido tomados por verdaderos aunque no se está seguro de su validez.

Las premisas que se exponen tienen en común un objetivo planteado: encontrar la respuesta real sobre las incógnitas más recurrentes en este caso, como quién fue el verdadero autor de los poemas Homéricos y de qué modo creó semejante obra.  

Ahora bien, los historiadores están de acuerdo en que las obras más conocidas de Homero, fueron consecuencia directa de un proceso de fijación y refinamiento de un extenso material mucho más antiguo. Uno de los gobernantes de Atenas, el tirano Hiparco, tuvo un papel protagónico en la fijación del contenido antes del siglo VIII, este jerarca reformó la tradición de recitar la Ilíada y la Odisea, lo que muchos consideran como una versión escrita de las referidas obras del autor.

Esta reforma se llevó a cabo durante la Panacea, el cual era un ciclo de fiestas religiosas, artísticas y deportivas que se celebraba anualmente en honor a la Diosa Atenas.

La unidad en la obra de Homero

Los filósofos Alejandrinos Jenón y Helánico, luego de recopilar su propia información, concluyeron que las inconsistencias encontradas en la Ilíada y la Odisea pueden ser un indicativo de que solo el poema épico de la Ilíada fue compuesto por Homero; por efectuar estas aseveraciones, a estos filólogos se les llama separadores o corizontes.

Otros expertos en la ciencia de la filología rechazaron esta teoría, hombres como Aristarco de Samotracia, Zenódoto de Éfeso y Aristófanes de Bizancio, son los grandes detractores de las afirmaciones dadas por los filósofos Alejandrinos.

La filología es la ciencia que se especializa en el estudio de los textos escritos, de los cuales se intenta unir las partes que los constituyen, de la manera más fiel posible para contribuir con esto al acervo cultural de la región.

En nuestros días, la filología Homérica ha mantenido diferentes puntos de vista sobre aspectos fundamentales del estudio de las obras de este autor, estas variantes se agrupan según su tendencia en distintas escuelas.

Entre ellas se encuentra la Escuela Analítica, cuyo objetivo primordial es dedicarse a demostrar la falta de unidad que existe en los poemas de Homero. Esta corriente de pensamiento fue iniciada por el Abad Francois Hedelin, con su obra póstuma llamada Conjeturas Académicas, libro que fue publicado en el año 1715, también contribuyó a esta tendencia la obra Polegomena Ad Homerum del año 1795 del autor Friedrich August Wolf.

Bajo esta premisa se retoma la antigua teoría sobre la creación de las obras de Homero, donde se indica que son el resultado de pequeñas obras de origen popular y que pasaban de una generación a otra en la cultura tradicional por medio de los juglares, aedos y rapsodos.

Tiempo después se inicia una Escuela Neoanalítica en la que se insiste en mantener la posición de que los poemas atribuidos a Homero, son el resultado de la recopilación y análisis de un solo autor. Bajo este concepto, un solo poeta se dedicó a recabar información y combinarla de manera magistral para formar los épicos poemas de Homero.

A su vez, existe un punto de vista que abarca un poco de las dos vertientes y se considera una perspectiva de tipo unitario, donde se argumenta que cada uno de los poemas Homéricos son una fuente de inspiración que mantiene una concepción global, lo cual hace prácticamente imposible que sea un simple compendio de obras de menor envergadura. Así prevalece la idea general de que un único poeta tiene la autoría de los dos poemas, siendo Homero el que mejor se adapta a esta afirmación.

La creación de los Poemas

El clasicismo es el nombre que se le da a un movimiento cultural, estético e intelectual desde el punto de vista de la historiografía, disciplina que se ocupa de hacer el análisis de la historia en base a teorías y técnicas para hacer la interpretación correcta de los hechos. Como su nombre lo indica, este clasicismo analizó los patrones de arte y del pensamiento del mundo clásico, teniendo sus más grandes exponentes en la Antigua Grecia y la Antigua Roma.

Los partidarios de las teoría clasicistas están de acuerdo en que, a pesar de que no se tiene seguridad fundamentada en datos científicos de la existencia de uno o múltiples autores de las obras en cuestión, una verdad incuestionable es que estos poemas son el resultado de una compleja tradición transmitida oralmente de generación en generación, con lo cual se constituye la herencia de la colectividad de la época.

Al analizar la estructura y el lenguaje en el que fueron compuestos los versos de los poemas épicos de Homero, se puede notar una característica resaltante en ellos, como lo es la repetición de frases en diversas partes a lo largo de la obra y el uso recurrente de versos completos distribuidos en todo el poema.

Estos cantos son tan elaborados y diferentes que no tienen nada que ver con la cultura literaria actual, lo que la hace típica de la poesía épica propia de las costumbres de la antigua Grecia, donde los pasajes que se repiten eran útiles a los cantantes que hacían sus composiciones callejeras acompañadas con música, como una fórmula comúnmente utilizada por los artistas de la época.

Como muestra de la complejidad existente en estos poemas, debemos entender que la estructura de estas composiciones literarias contienen reenvíos internos que nos llevan hasta los pasajes específicos que están ubicados en otro sitio distante del cual estamos leyendo en el momento, la creatividad en el uso de las fórmulas literarias en la composición de estos versos es increíble.

Geografía Homérica

En tiempos de la Antigua Grecia, las grandes obras de estilo épico nos daban una idea de lo que era el mundo conocido para ese entonces, en los grandes clásicos se incluían epopeyas que resaltaban un mundo que tenía elementos fantásticos y aspectos reales que se mezclan incesantemente.

En esta perspectiva singular los personajes de los que se tiene constancia de su existencia histórica, compartían protagonismo con seres mitológicos, Dioses, Semidioses, monstruos y criaturas míticas, los cuales vivían aventuras en lugares que podían ser imaginarios o existir realmente.

Homero tenía la firme convicción de que el mundo estaba completamente rodeado y comunicado por agua; donde el océano era el padre de todos los ríos, mares, fuentes y pozos.

Al realizar un análisis de los elementos geográficos en la Ilíada, se revela que el autor de dicha obra era un experto en los detalles minuciosos de la Costa Turca actual, especialmente en el área de Samotracia y la del río Caístro, muy cerca de Éfeso.

No obstante, las referencias que se hacen a la península griega resultan casi siempre ambiguas y de hecho son muy escasas, a excepción de la muy detallada lista que enumera los lugares del área de la península llamada “El catálogo de Naves”.

Estos detalles del conocimiento geográfico de Homero indican en cierto modo que el autor griego era una persona que nació y vivió en la zona occidental de Asia Menor, o al menos en alguna de las Islas próximas a esta ubicación.

En el canto II de la Ilíada se encuentra el mencionado pasaje, en el cual podemos hallar enumerados todos los contingentes de las naves de la coalición de los Aqueos, pertenecientes a la expedición militar que luchó en la Guerra contra los Troyanos.

El ‘Catálogo de las Naves’ contiene un total de 178 nombres de lugares en 29 contingentes diversos, repartidos por toda la zona que tenía la presencia del ejército Aqueo, no obstante, muchos de los sitios a los que se hace referencia no pudieron ser reconocidos por los geógrafos griegos que analizaron dicho pasaje de la obra de Homero, aunque esto no ha sido un indicativo de que la localización es errónea.

Continuando con el análisis de otra de las obras célebres de Homero, La Odisea, el autor hace mención de una serie de lugares fantásticos, donde Odiseo enfrenta innumerables peligros en sus aventuras sobre turbulentas aguas; en su interminable viaje de regreso a casa, la mayoría de los sitios descritos por el autor son probablemente producto de su imaginación.

Aunque en la Biblioteca Mitológica de Apolodoro, documento donde se encuentran recopilados de manera detallada y muy completa los pormenores de la mitología griega tradicional, desde los antiguos libros sobre el origen del universo hasta la Guerra de Troya, se indica que:

Existen teorías encontradas sobre la ruta de Odiseo en sus viajes, algunos textos relatan que vagó errante por Libia, por Sicilia, por el Océano o por el Mar Tirreno.

Otro punto álgido en la ubicación geográfica real en comparación a los lugares descritos en la Geografía Homérica, es el lugar donde se encuentra la Isla de Ítaca, la muy querida y extrañada patria de Odiseo; ya que no existen correspondencias entre lo descrito por Homero y el panorama de la Isla de Ítaca actual.

Aspectos característicos de la Obra de Homero

La Ilíada y la Odisea son los poemas épicos con que se da inicio a la era de la literatura griega clásica; su valor literario y lírico ha permanecido en la memoria de la humanidad desde hace miles de años, estas obras se han alimentado de los relatos y narraciones populares que a través de los siglos, las volvieron originalmente fuertes e interesantes.

Esto fue posible gracias a la interacción constante de las costumbres y tradiciones transmitidas de persona a persona por los aedos y rapsodas, músicos ambulantes que solían recitar o cantar de memoria (y a veces hasta improvisar) estos largos poemas épicos acompañados con instrumentos de cuerda o con los golpes de un bastón para llevar el ritmo, ante un público que los escuchaba con emoción y mucha atención, ya que era la forma que tenían de nutrirse sobre cultura pues se desconocía la escritura.

Por las razones antes expuestas, además de la perfección en la constitución de los versos y la calidad de la obra completa en toda su estructura, la Ilíada y la Odisea son consideradas como obras maestras de la literatura universal.

Tanta sincronía y excelencia, solo se explica por la recopilación detallada de todos los elementos tradicionales que relataban historias sobre la Guerra de Troya, aquellas que los artistas populares fueron entretejiendo y refinando durante años, teniendo como resultado una grandiosa obra como la que conocemos y es atribuida al autor.

A pesar de que el autor se ve favorecido de los procedimientos de transmisión de relatos vía oral, el trabajo literario de Homero fue impecable, la composición poética, la estructura y la planificación del poema en general requiere de un arte sensato y una habilidad sorprendente.

Rasgos sociales

El rasgo social predominante que describe Homero es el caudillaje, el cual es un tipo de orden establecido por un líder social, político o militar de una región; lo cual significaba en la sociedad destacada por ser guerrera, que cada ciudad tenía uno de estos gobernantes que generalmente habían heredado su condición de autoridad.

Cada caudillo contaba con personal de confianza, se trataba de un séquito formado por personas que eran consideradas altamente leales y que supuestamente nunca intentarían dañar a su jefe; asimismo cada caudillo disfrutaba de privilegios en la distribución de las riquezas, en el número de concubinas y la distribución de las tierras.

La autoridad de los caudillos era notoria, pues las decisiones de tipo político eran discutidas por un consejo integrado por el caudillo y algunos representantes locales, los cuales luego le comunicaban los resultados de sus negociaciones a la asamblea del pueblo. También presidían las ceremonias de sacrificios para los dioses.

Homero describe también un tribunal que juzga e imparte justicia sobre los ciudadanos, aunque generalmente las familias de los involucrados llegaban a acuerdos privados, cancelando sumas o bienes en compensación por los daños cometidos, incluso si se trataba de delitos graves como el homicidio.

Una de las pocas responsabilidades y obligaciones que tenían los caudillos, era que debían ofrecer alojamiento y mantener a otro caudillo que viniera a sus tierras para realizar alguna negociación por el tiempo que durara la misma.

Entre las profesiones a las cuales hizo referencia Homero se encuentran los Thetes o siervos, los cuales eran fundamentalmente trabajadores que realizaban duras faenas a cambio de unas pocas monedas; también estaban los demiurgos, profesionales que trabajaban directamente con el público, tales como artesanos, heraldos, adivinos, médicos, aedos y músicos.

También en la sociedad descrita por Homero en sus obras, la esclavitud era aceptada como una práctica común, ya que al ser una sociedad guerrera los prisioneros que sobrevivían a sangrientas luchas eran tomados como esclavos por los vencedores; en los poemas se citan ejemplos de trata de esclavos, de prisioneros y de los nacidos de personas esclavas.

Aunque algunos esclavos corrían con mejor suerte que otros, porque era permitido a sus amos darles casa o algún bien material por su fidelidad, a veces incluso se daban casos de mujeres esclavas que cuidaban los hijos engendrados de su dueño y gozaban de privilegios de esposa.

Por otra parte, los valores morales y de ética se incluyen en los versos de los poemas de la obra Homérica, la espiritualidad era muy importante ya que se debía honrar constantemente a los Dioses para agradecer o pedir favores; se debía tratar con respeto a las mujeres, a los niños y a los ancianos, los mendigos no debían ser maltratados de ninguna forma y se debía tener respeto por el cadáver de un muerto, así hubiese sido un enemigo feroz. También el autor hace referencia en algunos casos a la incineración de cuerpos después de efectuar un ritual funerario.

Los Dioses tenían una presencia casi omnipotente y podían intervenir a placer en los acontecimientos humanos, por sus características antropomórficas podían cambiar de forma y convertirse en animales o cualquier cosa que quisieran, para hacer su voluntad y engañar fácilmente a los humanos, quienes dejaban que rigieran su destino sin oponer resistencia alguna.

Para conseguir la gracia de algún Dios, en la religión politeísta existían plegarias y rituales específicos, muchos de los cuales incluían sacrificios para obtener la gracia y protección divina.

El material más utilizado era el bronce, aunque se conocía la dureza del hierro, no era comúnmente utilizado; la mayor parte de las armas y los carros de guerra eran de este material.

Controversia en el aspecto histórico

Hecateo de Mileto, historiador y pionero de la historiografía, desde el siglo VI A.C. se dedicó a debatir junto a otros pensadores de la época el aspecto histórico presente en los poemas Homéricos, explorando las inconsistencias que contienen los mismos.

Por otra parte, los trabajos arqueológicos realizados en excavaciones y posterior análisis de los objetos encontrados desde finales del siglo XIX, y los documentos del Imperio Hitita son pruebas contundentes de que en realidad pudo haber existido un momento en el tiempo donde se suscitara la Guerra de Troya. Aunque no se ha podido encontrar una prueba que demuestre que se gestara contra los Troyanos un ataque tan elaborado, y menos una expedición de guerra  que comandaran los atacantes Micénicos contra ellos.

A su vez, una investigación realizada sobre las épicas orales en idioma Croata y en lenguas Turcas demostró que la transmisión oral de los poemas era preservada hasta que fueron puestos por escrito; otro aspecto que se extrajo de este análisis es la continuidad lingüística entre la escritura micénica y la lengua en la están realizados los poemas Homéricos.

El largo debate generado por saber a qué época histórica se refieren los hechos relatados en la obra de Homero, está lejos de llegar a un consenso, las corrientes de investigación todavía hoy en día están divididas entre los que sostienen que la geografía Homérica no tiene fundamentos reales y que solo es producto de una laboriosa creatividad, y los que afirman que la obra de Homero recoge la realidad de la civilización Micénica para la época.

Existe un tercer argumento, el de Moses I. Finley un historiador estadounidense experto en la Antigua Grecia, quien afirma que el mundo Homérico no se refiere a la realidad micénica ni a la de su propia época, sino más bien a la Edad Oscura entre los Siglos X y IX A.C.

Los descubrimientos arqueológicos han aportado que hay ciertos elementos que Homero menciona en sus poemas que son solo una parte ínfima de la realidad que se vivía en esa civilización ya extinta, comparado con todos los aportes del mundo Micénico, sobre todo en el sentido de las institucionalidad y de los acontecimientos de la época.

Las Tablillas Micénicas en Lineal B, son fundamentalmente el sistema de escritura usado como base del Griego Micénico, desde el año 1600 hasta el 1110 A.C.; precedió al uso del alfabeto griego, y consiste en signos silábicos e idiográficos, para dejar constancia por escrito de transacciones administrativas y de relevancia social.

Los datos aportados por estas Tablillas muestran concordancia entre muchas de las armas que se nombran en la Ilíada y la Odisea y las armas reales de la época micénica, no obstante al realizar comparaciones en otros aspectos, exponen diferencias importantes entre el mundo Micénico y la sociedad Homérica. Por ejemplo, los palacios descritos por Homero son de una complejidad menor en cuanto a su organización y no tienen idea de la escritura, cuando en realidad la aristocracia Micénica era mucho más detallista en este sentido.

Como conclusión podemos decir que existen tres niveles en cuanto a los aspectos históricos presentes en la obra de Homero: el mundo Micénico que el poeta trata de retratar en sus poemas, la Edad oscura que no tiene datos científicos que ubiquen los hechos sucedidos en este período y la época en que vivió realmente; no es fácil distinguir dentro de los versos de los poemas cuál pertenece a cada nivel.

Lengua Homérica

La lengua Homérica, también llamada dialecto o Griego Homérico, es una variante del griego que fue utilizada por el autor para componer los versos que integran los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea; esta lengua épica era considerada arcaica en el siglo VIII A.C., básicamente este dialecto toma elementos de la lengua Jónica y de la Eolia, y los combina perfectamente, alternando formas arcaicas y clásicas para crear una lengua de características únicas. 

La lengua Homérica es un dialecto griego artificial, es decir, se le dio utilidad solamente para componer las obras Homéricas, sin que haya una constancia histórica que apoye la teoría de que fue usada realmente como un dialecto que en realidad era hablado por las personas.

Homero utilizó este dialecto llevado por el deseo de que su obra fuera atractiva para un exigente público aristocrático y culto, y también obedece a la necesidad de tener un margen de diversidad y elasticidad en el estilo de la composición de sus versos, ya que el típico verso hexámetro dactílico posee una rigidez que le hacía muy difícil la composición, pues se necesitan muchas variantes de la misma palabra para utilizarlas a lo largo de todas las partes del verso.

El uso de la métrica del hexámetro dactílico tiene un campo amplio en la literatura clásica y a veces permite encontrar la forma inicial del dialecto para explicar ciertos elementos, como por ejemplo el usa de la digamma  (F), la cual es una letra obsoleta del alfabeto griego, desaparecido desde el primer milenio y utilizado por el autor en cuestiones de silabación, teniendo presencia innegable en los poemas Homéricos. 

El aedo que se encargara de recitar los versos épicos debía tener el dominio de esta lengua y alternar a su conveniencia y voluntad algunos elementos propios de la misma, los cuales fundamentalmente eran una mezcla de formas de diferentes épocas, que nunca fueron empleadas juntas, aunque constituyen un ejemplo de  ingeniosa libertad literaria.


Otro rasgo característico de la lengua Homérica son los elementos extraídos del jónico, que se manifiestan en particularidades que solo se encuentran en los poemas épicos, tales como el uso constante de la êta (η) donde en el lenguaje jónico – Ático utiliza una alfa larga (ᾱ), esto explica los cambios en los nombres ‘Athéné’ o ‘Héré’ en lugar de los utilizados en la literatura clásica como lo son ‘Athéna’ y ‘Héra’. 

La coexistencia de los dos dialectos podría explicarse según Pierre Chantraine, un sabio lingüista Francés experto en la lengua griega,  con la siguiente teoría:

La composición fue realizada en Eólico que después pasó al Jónico, o la composición fue hecha en una región en la que ambos dialectos son utilizados por igual; también existe la posibilidad de que haya sido una libre elección del aedo, quien mezclaba las formas pertenecientes a épocas diferentes, debido a la dificultad con la métrica del poema.

La complejidad de la lengua con fundamentos tan heterogéneos que no existió solo para los sabios, poetas y literatos es muestra de la ruptura de la realidad creada por la epopeya; después de la creación de la obra de Homero y su difusión masiva, los autores griegos trataron de imitar los rasgos más resaltantes del dialecto Homérico para sus propias obras literarias.

Una diferencia bastante acentuada del griego Homérico en el lenguaje griego clásico, es la morfología de las palabras en varias formas de declinación, las cuales se basan en la terminación de la raíz y en el género gramatical, expresados mediante un sufijo o morfema añadido a la raíz de la palabra. También intervienen en estas diferencias encontradas la flexión del nombre y del verbo y muchas de las palabras del vocabulario.

Algunos ejemplos de esto son:

  • Del Jonio:
  1. La pérdida total del digamma.
  2. El uso de la -v eufónica.
  3. Diferencia en el uso de las preposiciones Jonias.
  4. Uso de la tercera persona del plural en -σαν.
  • Del Eolio:
  1. Vocalización del Digamma.
  2. Proverbios apocopados, constituidos por uno o varios fonemas o sílabas.
  3. Casos dativos fuera de la declinación -σ-.
  • Del Ático
  1. Presencia del espíritu áspero del lenguaje.
  2. Uso de la partícula -μην.
  3. Casos dativos en -ει (jonio -ι).
  4. Coincidencias gramaticales con el lenguaje Micénico.
  5. La partícula τε usada como adverbio.

El lenguaje épico tenía además de lo expuesto anteriormente, sus propios usos de la lengua:

El corte del proverbio y del verbo pudiendo contener una palabra entre ambos, llamado Tmesis, lo cual se debe a que para la época en que los temas fueron compuestos los poemas épicos se utilizaban separados.

El uso del aumento verbal y la desaparición del digamma en la escritura y en la dicción, la cual se puede detectar al no producirse la crasis o contracción de dos palabras en una, lo que era inevitable en otros textos de la época.

Homero el filósofo

Homero puede ser considerado como el primer filósofo de Occidente, por el desarrollo de una corriente de pensamiento filosófico en sus poemas implícitos en la cultura, política y moral de la Antigua Grecia.

La mayoría de los aspectos que Homero plantea en sus poemas son similares a los que podemos encontrar en los pensadores contemporáneos, tratándose por sobre todo de filosofía política, planteada en el lenguaje propio de la época arcaica.

La evolución y la historia del pensamiento filosófico tuvieron en Homero el punto de partida de la filosofía occidental, para que a través del tiempo tomara la forma que conocemos hoy, situando a este personaje como un germen mítico y reflexivo de la filosofía tal y como la conocemos hoy en día.

Los poemas de Homero recogen tradiciones como si fueran una memoria de inspiración divina, la cual pierde utilidad si el ser humano no se esfuerza por sí mismo, tratando de comprender el mundo que le rodea; para Homero como filósofo no existe contradicción en confiar en los designios de los Dioses, siempre conservando el espíritu de descubrimiento y la capacidad de indagación de cada uno de los seres humanos.

Las reflexiones emanadas de los poemas Homéricos son el valor, la emoción, la inteligencia y la virtud. Sobre estas bases se esfuerzan los griegos por contribuir con la educación de la sociedad en los tiempos de Homero, llegando a reflexiones mucho antes de que la filosofía existiera como tal.

Como conclusión podemos decir que Homero tuvo la valentía de entretener y servir con fines pedagógicos a los ciudadanos, además de sembrar en ellos la semilla del pensamiento reflexivo, haciéndolos analizar las cuestiones humanas, con un pensamiento racional y crítico para mirar el mundo y hacer una visión introspectiva de nosotros mismos.

Homero y Hesíodo

Hesíodo es un poeta Griego que junto con Homero ocupa un lugar privilegiado dentro de la literatura clásica, tanto por los sólidos preceptos morales que plasmó en sus obras como por su estilo coloquial, que lo acercó al gusto popular de sus contemporáneos.

Muchas de las obras que se le atribuyen a este autor, como los poemas sobre ‘La ornitomancia’, ‘Los versos mánticos’ , y  ‘Las explicaciones de los prodigios’ no le pertenecen realmente. Lo cierto es que las obras ‘Trabajos y Días’, así como ‘Teogonía’ si están comprobadas como suyas.

En la ‘Teogonía’ Hesíodo explica el origen del universo y la genealogía de los Dioses, es una obra poética que contiene una de las más antiguas versiones del origen del cosmos y el linaje de los Dioses de la mitología Griega. Para la literatura grecolatina clásica esta obra es importantísima, ya que marca el inicio de la transición de las tradiciones orales al formar parte de la literatura formal.

“Gea, la fecunda Tierra, engendró a Urano, el Cielo y formaron la primera pareja de dioses, origen de todo el universo. Urano y Gea crearon ríos, mares y montañas, animales y criaturas como los Titanes, las Titánides, los Cíclopes y los Centímanos (gigantes de cien manos)”

Teogonía

Homero y Hesíodo eran considerados como los precursores de la mitología Griega, ellos son los responsables de que las historias sobre Dioses y seres mitológicos prevalezcan hasta el día de hoy.

Existen algunas similitudes entre entre el trabajo literario de ambos, como que utilizan el mismo estilo de expresión, aunque el contenido de sus obras son notablemente distintos, ya que Homero en ‘La Ilíada’ y ‘La Odisea’, usa como deidades referentes a los Dioses de la Luz, mientras que la obra poética de Hesíodo en sus entregas como ‘Teogonía’ y ‘Los trabajos y los días’ se refiere a los Dioses de la sombra.

Otras de las diferencias relevantes entre las obras de estos dos grandes padres de la mitología Griega, es el orden de nacimiento de los hijos de Cronos; según Homero, Zeus es el mayor de todos los hijos de Cronos y por este motivo es proclamado como el Dios de los Dioses, ya que al ser el primero aseguró su poder y su dominio.

Por su parte, en la obra que proviene de Hesíodo el orden de los hijos de Cronos ubica a Zeus como el tercero de todos, y su dominio como ser supremo se debe a su victoria cuando enfrentó a su propio padre, venciéndolo y exiliándolo para siempre. Fue esta victoria la que lo elevó por sobre los otros Dioses.

La obra de Hesíodo junto con la de Homero se han convertido en parte fundamental de la cultura griega, ya que son las pioneras en la sistematización de los mitos heredados por tradición oral y dan comienzo formal a la interpretación de las obras literarias clásicas con valor moral y práctico.

Una de las características más resaltantes de la cultura Griega en general, es que en todo momento mantiene una compleja relación con el universo mitológico y religioso – espiritual presente en sus tradiciones, dando la oportunidad al ser humano de aceptar o rechazar estas teorías universales sobre la existencia de un mundo mítico y sobrenatural que estaría a cargo de la humanidad y estaría dispuesto a intervenir en los asuntos terrenales siempre y cuando sea preciso.

Influencia de la obra de Homero en la literatura griega

La obra de Homero fue siempre muy apreciada entre los Griegos, quienes la consideraban como herramienta pedagógica para completar la educación de los miembros más jóvenes de la sociedad.

Los versos de los poemas eran memorizados y repetidos constantemente aún si el público no era aristócrata o letrado. Debido a esto fue una obra reconocida en toda la historia griega, ejerciendo una notable influencia en todos los géneros literarios contemporáneos o posteriores a los poemas Homéricos.

Es notable la influencia y la importancia de la obra de Homero, como lo podemos observar en el vocabulario utilizado en las palabras ‘épico’ y  ‘Homerismos’, propias de la guerra, las fórmulas Homéricas, los epítetos tradicionales y las escenas épicas.

Ante el público se presentaban las narraciones épicas antiguas al son de la lira, con un elevado lenguaje para el deleite de la gente muy culta, y la versión lírica que criticaba y veneraba al compás de la flauta.

Al principio los versos épicos eran realizados y cantados por el autor, aunque con el tiempo se van separando los roles hasta que finalmente quedan interpretados por un rapsoda que solo se limita a hacer una declamación pública.

Un aspecto recurrente en la lírica es que existen ‘poités’ líricos, lo cual consiste en que el autor inserta su nombre de manera consciente en la obra para que el intérprete de la misma hable directamente de él.

Los autores de obras épicas podían componer lírica, porque aunque es una circunstancia especial, la épica contiene pasajes que podrían catalogarse como líricos. Generalmente tanto las obras líricas como las de tipo épico se recitaban en reuniones de todo tipo, inclusive en fiestas y banquetes.

El ‘¥ambo’ que originalmente era un pie de métrica grecolatina, es una parte de la lírica que tiene muy poca influencia de la épica, a pesar de que se recitaba en público no tiene otros elementos en común con las obras épicas, de hecho es considerado lo opuesto de la obra Homérica, ya que tanto los temas como los personajes en la épica son elevados y hasta exagerados a niveles de deidades, mientras que en el ‘Yambo’ generalmente se cuentan historias realistas tal y como sucedieron.

Obras de Homero

Homero es considerado como el padre de la Literatura Griega y Occidental, su obra es reconocida mundialmente ya que inauguró el género narrativo con los dos poemas épicos que aún siguen en vigor, la Ilíada y la Odisea, los cuales siguen siendo una inspiración universal alimentando la creatividad de los autores a través de los siglos.

La literatura Griega logró nutrirse de las leyendas, mitos y costumbres que eran trasmitidas oralmente por los pueblos de una generación a otra, en el caso de la poesía épica, los artistas de la época llamados aedos o rapsodas, recitaban o cantaban de memoria larguísimos versos que componían los poemas de la autoría de Homero, haciéndolo delante de un público que generalmente no conocía la escritura.

Estas expresiones de arte fueron refinadas con el paso del tiempo, que a pesar de estar basados en elementos culturales de transmisión oral existentes por la tradición previa que narraba los pormenores de la Guerra de Troya, fueron estructurados por la creatividad y el ingenioso arte de un poeta consagrado e imitado, quien con un propósito poético unió excelentemente todo un torrente de tradiciones en una inigualable obra maestra.

Indudablemente la naturaleza oral de la obra Homérica contiene expresiones y repeticiones de fórmulas establecidas cada cierto tiempo,  como por ejemplo podemos encontrar en el poema las frases “La aurora de los rosados” y “Aquiles el de los pies ligeros”, dispuestas siempre con las mismas condiciones métricas.

En los poemas épicos, Homero no cuenta paso a paso lo que aconteció en la Guerra de Troya, en vez de eso, escogió dos episodios específicos para recrearlos y presentarlos con un detalle y un refinamiento invaluable.

En La Ilíada el autor narra el último año de la Guerra de Troya, disponiendo como episodio central la disputa entre Aquiles y Agamenón; en La Odisea el cual es un trabajo literario posterior, relata las aventuras y sufrimientos de Ulises durante su interminable viaje de regreso a casa, luego de participar activamente en la Guerra de Troya y pelear al lado del propio Aquiles.

Homero fue el poeta más admirado de la antigüedad, las obras de este autor invidente cobraron tanta importancia que eran consideradas material educativo, donde las personas podían encontrar doctrinas, conocimientos y enseñanzas que eran útiles en muchos de los aspectos de la vida diaria, además de los elementos de cultura general, estaba el componente estratégico militar, la astrología, la base moral y la relación de las personas con los Dioses Griegos; lo cual sirvió de referencia educativa, cultural y religiosa durante generaciones.

La Ilíada

La Ilíada (término que proviene de Ilión, nombre en griego de la ciudad contemplada en el famoso poema de Homero) nos narra los hechos que sucedieron en el décimo año de la Guerra de Troya, en este fantástico relato conocemos la célebre ‘Cólera de Aquiles’.

Más específicamente, en este poema épico conocemos a Aquiles, quien fue el mayor de los guerreros griegos de todos los tiempos; hijo de la ninfa del mar llamada Tetis y de Peleo, el Rey de los Mirmidones de Tesalia.

El poderío que demostraba este hombre en batalla se debía a que cuando era un pequeño su astuta madre lo sumergió en el Éstige, uno de los ríos que circula en el inframundo, para hacerlo inmortal; las aguas lo hicieron invencible, todo su cuerpo era invulnerable menos su talón, pues por allí lo sostenía su madre al sumergirlo.

Aquiles es el héroe griego por excelencia, un fiero guerrero que era invencible en la batalla y el eje central del argumento del poema de Homero; la historia comienza cuando Briseida es raptada por Agamenón, jefe del ejército aliado de los griegos, quienes se involucran en esta guerra para rescatar a Helena, que había huido con uno de los príncipes Troyanos llamado Paris.

Muchos sucesos le siguen a estos acontecimientos, en una lucha diaria para demostrar quién tiene más estrategia militar y puede aniquilar a más enemigos del bando contrario; Aquiles se siente perdido sin Briseida y no quiere seguir en la lucha, pero un suceso lo hace enfurecer y desatar su cólera, cuando Héctor el príncipe líder de los Troyanos asesina en Batalla a Patroclo alguien muy querido por Aquiles.

Con un infinito deseo de venganza Aquiles se lanza ferozmente a la batalla y haciendo gala de toda su fuerza y astucia, vence a Héctor. Luego de aniquilarlo frente a todos, lo amarra a su carro y lo arrastra frente a su familia en señal de victoria absoluta.

Luego se queda con el cadáver, pero ante las súplicas de Priamo, lo devuelve y decreta unos días de duelo en los cuales no se efectuarían batallas, para dedicar ese tiempo a los funerales de HéctorPatroclo.

Cuando se termina la tregua por el duelo, e impulsado por otros acontecimientos que precipitaron el final de esta guerra, en medio de una lucha a la que estaba acostumbrado Aquiles, sucede lo impensable y una herida en el talón termina con su existencia.

Aunque el tema central de La Ilíada sea la ‘Cólera de Aquiles’ en la obra se tratan otros temas de índole moral, como la virtud, la amistad, la lealtad, el respeto, la resignación y la diferencia entre el bien y el mal. Un aspecto que resalta en todo el poema, es la pequeñez del hombre frente al destino trazado por los dioses, quienes deciden la suerte de las personas sin importar sus deseos.

La Ilíada está compuesta por 15.693 versos agrupados en 24 Cantos. Comenzando con la ‘Cólera de Aquiles’ en el primer Canto, del segundo al onceavo se intercalan versos que contribuyen a una técnica que se llama retardación, utilizada por Homero para dar el efecto de perpetuidad a la historia.

A partir del Canto número XII hasta el final se desarrolla el tema del heroísmo de Aquiles, donde la acción entre los personajes se precipita dramáticamente hacia el desenlace final; en este punto Homero combina la narración en tercera persona de lo que acontece, intercalando diálogos importantes entre los personajes principales. Lo cual le da un giro entretenido a la historia, ya que todos conocían los motivos y el final de la Guerra de Troya.

Es este aspecto precisamente, lo que se considera un acierto en la obra de Homero, ya que en vez de contar lo que pasó durante la larga Guerra de Troya, se enfoca en un aspecto elemental: su héroe Aquiles y sus acciones impulsadas por la rabia y la venganza.

El argumento de la historia se centra precisamente en las emociones por las que pasa el héroe, como lo son la cólera, la amistad, la lealtad, el odio y la sed de venganza. Lo cual convierte a La Ilíada, además de una narración épica, en todo un drama donde Homero nos expone a un héroe que por encima de su aspecto violento y todopoderoso, se deja llevar por las emociones humanas, presentes en él como en cualquier mortal.

La Odisea

La Odisea es otro de los grandes poemas épicos de Homero, aunque un poco más breve, conteniendo en total 12.110 versos en 24 cantos, donde se relata el difícil y largo viaje de regreso de Ulises, luego de haber terminado la Guerra de Troya hasta que puede llegar finalmente a su patria natal Ítaca.

En La Odisea la narración se presenta de manera diferente, pues se divide en tres partes principales que luego se ensamblan en una estructura perfecta. Los primeros cantos (del I al IV) pertenecen a la parte donde Telémaco busca y trata por todos los medios saber dónde está su padre Ulises, también nos presenta la situación de Penélope, la esposa de Ulises, quien enfrenta el asedio de pretendientes que quieren quedarse con sus bienes, pensando que el héroe ha muerto en batalla.

Del Canto V al XII se relatan las increíbles aventuras de Ulises; al inicio se hallaba secuestrado por Calipso, una diosa que lo quería para satisfacer sus deseos, y quien termina liberándolo por órdenes de Hermes. Luego este intenta emprender el viaje por mar llegando al país de los Feacios, donde se reúne con el Rey, quien lo acoge y le pide que le narre sus aventuras a cambio de un barco con el cual podrá llegar a Ítaca.

En este punto el autor nos presenta los hechos relatados basándose en una analepsis, donde los recuerdos de Ulises constituyen la acción de la historia del poema, creando un efecto de retardación tal cual hizo en el comienzo de La Ilíada, continuando desde este punto hasta el final.

Luego de las dos primeras partes le sigue la tercera, que es fundamentalmente la venganza de Ulises, donde llega de incógnito a su patria Ítaca, bajo un disfraz de mendigo se logra reunir con su hijo Telémaco, y ambos trazan un plan para eliminar a los pretendientes que quieren quedarse con el trono, el hogar y la esposa de Ulises.

Penélope les dice a sus pretendientes que se casará con el vencedor de una competencia de arquería; cuando llega el momento del enfrentamiento se aparece Ulises y los mata irremediablemente, finalmente se reúne con su familia en su amado hogar.

A diferencia de La Ilíada, en La Odisea encontramos personajes que se guían por el honor y la lealtad a los valores humanos y militares, llegando a causar empatía en el lector; dependiendo de la perspectiva que se tenga se pueden clasificar como buenos o malos, culpables o inocentes. En cuanto a los pretendientes de Penélope, son los únicos personajes que no tienen nada que ver con los valores humanos que poseen los demás, de hecho se presentan como la imagen de oportunistas, borrachos e irresponsables.

Ulises tiene dos características que lo hacen ser un héroe legendario: primero la inteligencia, la cual le permite salir de las situaciones más peligrosas que le toca enfrentar en cada uno de los sitios que visita durante su viaje de regreso a casa, y segundo su parte humana, el deseo de regresar con su familia y a guiar a su pueblo siempre fue su norte y lo impulsó a no dejarse vencer por el desaliento y seguir intentando por todos los medios volver a su casa.

Este hombre no es un héroe militar, sino un hombre que lucha por su familia y por su vida, se vale de su astucia y en base a engaños y estrategias logra salir de las vicisitudes que se le van presentando una por una, retrasando su regreso a Ítaca.

Cabe destacar de Penélope su fidelidad incondicional, la esperanza de que su esposo regresara con vida y su incansable espíritu de lucha resguardando a su manera su hogar y su integridad para el regreso de su esposo; y la actitud valiente de Telémaco, quien lejos de comportarse como un orgulloso y taimado príncipe, deja su comodidad y busca desesperadamente la forma de ayudar a su padre y contribuir con su regreso.

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