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Papillon, la fuga de un hombre que pasó a la historia

Papillon, la fuga de un hombre que pasó a la historia, es una novela de tipo autobiográfico, publicada en 1969, del autor francés Henri Charrière. En este libro se cuenta la historia de un hombre que siendo inocente es sentenciado a una terrible condena de trabajos forzados en la Guayana Francesa, pero a pesar de su terrible situación, el protagonista no pierde la motivación de buscar la manera de liberarse de este encierro asfixiante, continuando en sus intentos de fuga, hasta que lo logra en el año 1941.

Papillon

Acerca del libro

El libro “Papillon” la gran fuga, habla de un hombre que pasó a la historia, es una obra interesante donde podemos deleitarnos con descripciones totalmente realistas sobre las brutales condiciones en las que tienen que coexistir los sentenciados a condenas de dolor y desesperación, en un terrible lugar donde los reclusos experimentan a diario el peligro latente de que les pueden quitar la vida en cualquier momento.

Cabe destacar que la novela fue todo un éxito cuando se publicó, logrando aceptación y buenas críticas por parte del público. El interés que despertó el libro hizo que la obra resultara todo un logro para el autor, quien debido a la acogida de la novela decide escribir una segunda parte llamada “Banco”, en la cual se relata lo que aconteció luego de su fuga de la prisión, recorriendo peligrosos caminos, evadiendo la justicia y ocultándose a simple vista sin dejarse vencer por el pesimismo o el miedo.

El libro “Papillon” tiene un contenido que puede ser considerado como una acusación directa de las condiciones infrahumanas que deben soportar los condenados en el sistema penitenciario, donde los reclusos son tratados de la peor manera y les son vulnerados los derechos básicos para subsistir.

Algunos aspectos sobre el trato a los prisioneros son brutalmente reales, las torturas impuestas a placer por carceleros despiadados empeñados en quebrar desde adentro el espíritu de lucha y las esperanzas de los que se encuentran tras las rejas por una mala jugada del destino.

Papillon

“Papillon” es un relato que ofrece una trama interesante, donde se narra la historia en primera persona de un hombre, que sin dejar de creer que podía liberarse de un infierno de miseria, hizo todo lo que estaba a su alcance para conseguir de nuevo la libertad que le habían robado, puesto que en todo momento defiende su inocencia.

En este ambiente de crueldad, el protagonista debe defenderse de todo y todos, abriéndose paso en un mundo hostil. Pero aún con las escasas posibilidades que tiene, no hace otra cosa más que pensar cómo salir de este lugar alejado del mundo.

La idea del autor fue plasmar en el texto los maravillosos dones con los que cuenta el espíritu humano: paciencia, persistencia, confianza en sí mismo y fe de que se puede alcanzar el sueño de la libertad, luego de duras luchas por conservar la dignidad y el respeto ante el más duro de los entornos.

Es por esto que la novela autobiográfica “Papillon” sienta un precedente en la modalidad narrativa, en ella encontramos un relato sobre una turbulenta acción en la huida de la prisión, que incluye relevantes y tortuosas tramas en segundo plano, además de que el autor nos presenta personajes sólidos, profundos, con personalidad densa; de esta combinación emerge el desarrollo de la historia en el cual algunos de los desenlaces son imprevistos pero fascinantes.

“Papillon” fue escrita por un ex convicto, un hombre promedio que había tenido una vida dura, forjada en las peligrosas calles del París nocturno, curiosamente el autor no es una persona con formación avanzada o experiencia como escritor; Henri Charriere vivió una experiencia terrible que lo llevó a uno de los lugares más aterradores del mundo, al cual milagrosamente sobrevivió.

Impulsado por el deseo de contar su increíble experiencia, el autor expone en las páginas de su relato los detalles de lo vivido, valiéndose de una singular habilidad literaria, desnuda su alma y le cuenta al mundo su versión de la historia con un excelente dramatismo referencial.

A esta novela autobiográfica, le sigue “Banco”, una secuela que escribió Charrière como respuesta al éxito obtenido en su primer trabajo literario, pero esta vez no obtuvo tanto reconocimiento como en la historia anterior donde su vida de aventuras lo hizo obtener fama internacional.

Reseña 

“Papillon” de Henri Charrière es un relato autobiográfico, sobre la increíble fuga de un hombre que con valor y convicción firme se dispuso a recobrar lo que le había sido arrebatado de manera injusta: su libertad.

En el año 1931 el autor Henri Charrière, quien recibe el apodo de Papillon debido al tatuaje que tiene en forma de mariposa, fue condenado a prisión por el asesinato de Roland Le Grand. Con apenas 25 años, es acusado, llevado a juicio y sentenciado a trabajos forzados de por vida, no obstante él alegará ser inocente de todos los cargos.

Para dar cumplimiento a su sentencia, es llevado a cumplir condena a una Colonia Penal de la Guayana Francesa, un lugar aislado, horrible y sucio donde solo se respira muerte y desesperación.

Desde el principio, cuando Papillon llegó a este desolado lugar, lo hizo con la intención de escapar. Fueron múltiples intentos, que generaron horas de maltratos y aislamiento, pero finalmente dieron su fruto, cuando después de muchos años de perseverancia ante los fracasos, consiguió su anhelada libertad.

Nunca se había escuchado que algún prisionero hubiese escapado jamás de la llamada “Isla del Diablo”, pero la fuga de Papillon cambió eso para siempre.

Este joven apodado Papillon, llega a mezclarse entre los reos del penal, donde rápidamente se da cuenta de todas las vejaciones que a diario sufrían estos tristes seres, las humillaciones y las torturas que propinaban los guardias a quienes no podían pagar una mejor calidad de vida, pues ellos decidían quién sería tratado con privilegios y quién viviría en un infierno de sufrimiento y dolor.

A partir de la Audiencia Criminal, un juicio injusto lo lleva dentro de una pesadilla indescriptible, que dura aproximadamente unos trece años, al principio de los cuales el personaje demuestra una rebeldía innata, su fuerza interna lo ayuda a resistir a un sistema carcelario injusto, cruel y desventajoso, donde los carceleros vivían de los sobornos y el atropello.

Durante el desarrollo de la historia el ambiente en la prisión es frío y apesadumbrado, los presos sometidos a a este trato cruel por largos años han perdido su esencia humana, dejando de lado sus ilusiones y esperanzas, actúan como si estuvieran muertos en vida.

Aunque por otro lado, en el relato también se encuentran historias de lucha, amistad, compañerismo y colaboración para sobrevivir, demostrando que a pesar de vivir la más dura de las experiencias, el espíritu humano se encuentra latente y basta con un solo acto de amor para hacerlo emerger.

A medida que se desarrolla la historia, en la novela se pone de manifiesto la corrupción que existe dentro del sistema carcelario, plagado de personas inescrupulosas que se dejan guiar por su codicia, sin importarles la vida de otro ser humano.

Solo unos pocos guardias tienen todavía rastros de humanidad y se compadecen de cada prisionero que comparte con ellos cada día, en un entorno poco amigable.

Papillon nunca se resignó a pasar sus días en cautiverio, valiéndose de una voluntad férrea, dedicaba todo su tiempo y esfuerzo a encontrar la mejor manera de realizar un plan de fuga que le permitiera salir de su pesadilla personal.

Muchos de estos planes, resultaron infructuosos debido a lo difícil del entorno, lo arriesgado del lugar, la falta de amigos de confianza y la codicia de los guardias. Pero finalmente Papillon encontró la fórmula correcta para el escape.

La historia nos relata un desenlace que nos describe los sorprendentes detalles de la salida tortuosa de Papillon y un compañero, luego de lo cual comienza la narración de momentos intensos de un escape insospechado, con hechos cargados de emoción y peligro en su máxima expresión.

Resumen del libro Papillon

En el año 1932, Henri Charrière alias Papillon, es enviado a cumplir sentencia de por vida por el cargo de asesinato en la Guyana Francesa. Luego de arribar a este ambiente hostil, se da cuenta de que para seguir viviendo debe escapar o morir en el intento de fuga, ya que las probabilidades de sobrevivir en esta cárcel eran mínimas.

Primer intento 

En el año 1933 Papillon logra escapar con relativo éxito del Hospital Colonial André Bouron donde estaba internado, con la ayuda de un auxiliar de enfermería y junto con dos compañeros reclusos, llamados Clousiot y Maturette, con quienes se embarca en una aventura que incluye una tortuosa huida navegando en una pequeña embarcación a lo largo de la costa de las Islas de Trinidad y Tobago hasta llegar a Riohacha, en Colombia.

Durante la travesía, los fugitivos reciben la ayuda de algunas personas que se topan en medio de su desespero por alejarse lo más posible del lugar donde los tenían en cautiverio. En una oportunidad llegan a una comunidad de personas con la terrible enfermedad de la lepra, donde luego de negociar un poco los ayudan a continuar huyendo, al igual que cuando se tropiezan con una compasiva familia de extranjeros provenientes de Gran Bretaña.

Todo iba muy bien, pero el clima les juega una mala pasada y al no poder alejarse de la costa Colombiana, son recapturados. Esta sería solo una de las tantas veces que Papillon planea un intento de escape que termina en una captura y vuelta a la prisión.

Período en Saint Joseph

Este intento de fuga le cuesta a Papillon dos años de terrible y total aislamiento, esta vez en la isla Saint Joseph, conocida como ‘La devoradora de Hombres’ por parte de los reos. El sistema trató de añadir 3 años más a su período de aislamiento, alegando que había matado a los guardias en el intento de fuga, pero luego de comprobar que era solo una acusación sin fundamento, se desecharon los cargos.

Luego de estos sucesos y de pasar un largo tiempo en aislamiento, consigue escaparse nuevamente con ayuda de otro preso, ante los ojos furiosos de los guardias del penal, alejándose varios días de la pesadilla que significa estar en la prisión y llegando esta vez a la región de la Guajira Colombiana, donde permanece escondido en un poblado de buscadores de perlas, cuyos nativos le acogieron como uno más de los suyos.

Después de unos meses de quietud, seguía teniendo en la cabeza todas las injusticias que había vivido en carne propia y quería denunciarlas al mundo, para evitar de algún modo que siguieran sucediendo los horrores que se cometían en los penales alejados de todo, donde los guardias hacían lo que querían con la población del penal.

Así que abandona el poblado y toma rumbo hacia el oeste, con la mala fortuna de que es capturado de nuevo y enviado a Santa Marta, luego lo transfieren a Barranquilla, donde se encuentra con los reos que en el comienzo habían escapado con él, Clousiot y Maturette.

Luego de algunos fallidos intentos de fuga, los cuales le dejaron secuelas físicas y psicológicas, Charrière siguió sus constantes intentos, hasta que finalmente lo trasladan de nuevo a la Guayana Francesa en el año 1934.

La Isla de Royale 

Estando en la Isla de Royale, un nuevo intento de fuga es frustrado debido a que un informante alertó a los guardias, ocasionando que a Papillon le condenaran a ocho años de aislamiento, una pena que prácticamente fue sentencia de muerte, ya que ningún ser humano es capaz de soportar una crueldad tan grande, sin perder la razón y la vida en el intento.

Pero gracias a un acto heroico que se produjo de manera fortuita, en el que Papillon salvó milagrosamente a una pequeña que estaba a punto de ahogarse en las turbias aguas infestadas de tiburones que rodean la isla, solo tuvo que cumplir con 19 meses de aislamiento. El encargado alteró los registros y quedó asentado que había sido liberado por razones médicas.

En una acción desesperada Charrière finge síntomas de locura, inspirado por los pobres compañeros de la prisión que habían perdido la cordura debido a las condiciones inhumanas que vivían a diario. Esta idea le viene a la mente pues a partir de ahora los intentos de fuga agravarían la condena, ya que serían considerados como una traición a la patria y esto sería peor de lo que ya estaba viviendo.

Si se le consideraba demente, lo recluirían en el área de atención psiquiátrica de la prisión, la cual tenía menos guardias para su custodia (como era costumbre, siempre tenía en mente la idea de escapar) pero lamentablemente su intento también falló, poniendo su vida en peligro mortal ya que estuvo a punto de morir cuando casi se estrella contra los acantilados.

La Isla del Diablo

Cuando lo trasladan a la Isla del Diablo, la más pequeña del conjunto de tres islas llamadas “Salvación”, se dedicó a observar los alrededores, buscando la vía de escape más adecuada, puesto que ya habían sido muchos intentos sin lograr conseguir su tan anhelada libertad.

La Isla del Diablo era la más siniestra de todas y estaba rodeada por fuertes corrientes, que harían muy difícil una vía de escape hacia mar abierto, con pocas posibilidades de llegar con vida a un puerto seguro, no obstante, finalmente decide lanzarse al agua desde unos peligrosos riscos.

Para preparar su escape, Papillon observa el oleaje, tratando de encontrar un patrón de modo que la propia marea lo empuje hacia el mar y no lo regrese a la isla, para esto cuenta las olas y varias veces de manera discreta lanza bolsas con cocos para asegurarse de su trayectoria y evitar mayores riesgos.

Luego de contar una y otra vez las olas hasta observar la más grande de todas, se lanza a su nuevo intento de fuga con una bolsa de cocos y una balsa improvisada de manera rudimentaria, que lo alejaría de la pesadilla en la Isla del Diablo para siempre, convirtiéndolo en un hombre a punto de volver a saborear la libertad.

Es en este intento de fuga, el noveno de los muchos años que pasó entre aislamiento, dolor y locura carcelaria, que Charrière y sus compañeros luego de pasar varios días a la deriva en el mar, flotando, con un sol inclemente y comiendo pulpa de coco para sobrevivir, finalmente llegaron a la costa.

Una nueva oportunidad

Cuando increíblemente llegaron a tierra firme, Papillon entró en contacto con lugareños que podían ayudarlo a escapar sin que las autoridades lo volvieran a capturar y haciendo gala de sus inigualables dotes de negociador consigue irse en un discreto bote hasta llegar a Georgetown.

La aventura en busca de la libertad continuó por tierra, donde Charrière se movilizó hacia Venezuela, pero resultó que su sensación de disfrute como hombre libre duraría poco ya que fue capturado nuevamente y encarcelado en una prisión donde los reos eran sumamente peligrosos llamada “Las Colonias móviles del Dorado”, ubicada en el pueblo del mismo nombre, donde se practicaba la extracción y comercialización del oro sin ningún control.

En esta nueva cárcel, encontraría que el trato de los guardias a los reos es similar al que había observado durante su turbulenta experiencia penitenciaria, donde reinaba la injusticia y la impunidad. Para cumplir sus condenas los reos dejaban de ser personas, para convertirse en objetos sin valor, cuya suerte no parecía importarle a nadie.

Papillon estuvo en este centro de reclusión hasta el 18 de Octubre de 1945, en ese momento no había un acuerdo de extradición con Francia, así que lo más lógico era que se quedara haciendo vida en Venezuela como un hombre libre. Entonces se estableció en Caracas y años después obtuvo la nacionalidad Venezolana en 1956; en cuanto a la sentencia en el país de origen, Charrière continuó teniendo orden de captura hasta que su causa prescribió en el año 1967.

Acerca del Autor

Henri Charrière fue un hombre de nacionalidad francesa, específicamente oriundo de Saint Étienne de Lugdarès, nació el 16 de noviembre de 1906 y era conocido con el apodo de “Papillon”, que significa mariposa en Francés.

Se convirtió en víctima del sistema judicial francés, cuando en un día cualquiera fue acusado de un crimen que no cometió, luego de un juicio arbitrario, fue sentenciado a una terrible condena de trabajos forzados hasta el final de sus días, en las colonias penales francesas.

Charrière es el autor de un libro interesante y dinámico llamado “Papillon”, donde describe toda la experiencia que vivió desde el momento en que le dictaron la sentencia hasta que volvió a ser un hombre libre, luego de aventurarse en un sinfín de intentos fallidos.

La vida para Charrière fue completamente normal hasta sus 11 años, cuando debió enfrentar la triste muerte de su madre en 1917, exactamente catorce años antes de que se convirtiera en convicto y prófugo de la justicia.

A los 17 años se fue a cumplir con su deber alistándose en la Armada Francesa, donde sirvió durante 2 años, luego se dedicó a negocios un poco turbios donde se mezcló con personas del bajo mundo en negocios poco lícitos, lo cual dio pie para lo que vendría después.

Debido a sus negocios con personas de poco fiar y su vida de excesos, se ve envuelto en una confusión que se genera por el asesinato de un peligroso y muy conocido proxeneta, lo cual lo pone en la difícil situación de tener que enfrentar una condena de por vida.

Para cumplir su condena, se le traslada a las Islas de la Salvación en la Guayana Francesa, desde donde experimenta la soledad, el miedo, la enfermedad, las injusticias y las torturas a las que estaban expuestos los presos, recluidos en un sistema de justicia viciado, lleno de corrupción y abuso de poder.

Vida en Venezuela

Con el tiempo, se establece en Venezuela inaugurando prósperos negocios que le generaron ganancias considerables, comenzando por un par de restaurantes en una concurrida zona de Caracas, los cuales vendió pues según sus propias palabras estaba cansado de los establecimientos que servían comida.

Luego se adueña de la vida nocturna e inaugura un bar llamado Caty-Bar, que buscaba llamar la atención de la población masculina de la época, ya que contaba con una selección de atractivas damas que les hacían compañía.

Este bar sería tan solo el primero de muchos locales del mismo estilo que fue adquiriendo a través de los años, siendo el más significativo un sitio de encuentro, emblemático por demás, llamado “El Gran Café”, en plena localidad de Sabana Grande.

Con el paso del tiempo, tomó la determinación de retomar lazos familiares y volver a su Francia natal, donde conoció a miembros de su familia y muchas personas que no lo veían como un ex convicto, sino como un aventurero que había regresado de una historia impresionante. Henri Charrière murió debido a que desarrolló un mortal cáncer de garganta, el 29 de Julio del año 1973.

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