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El retrato de una dama de Henry James: Sinopsis y más

La fascinante e inquietante trama de El retrato de una dama de Henry James nos relata la historia de Isabel Archer, una joven, que debe enfrentar su destino familiar. Te invitamos a descubrir los detalles que encierra esta historia, sus personajes, así como la biografía de su autor e información de sus otras impresionantes obras.

Sinopsis de la novela El retrato de una dama de Henry James

El retrato de una dama de Henry James es la historia de la joven mujer Isabel Archer, que mantiene su espíritu estadounidense, pero que vive en Inglaterra con unos parientes y que debe afrontar el destino que su familia le quiere imponer, el cual le resulta abrumador e incluso angustiante. Tras la muerte de su tío, hereda una gran fortuna que le permitirá viajar y tener nuevas experiencias. Pero, a su vez, se convierte en víctima de las maquiavélicas intrigas de dos expatriados estadounidenses, que la asedian. Ella no quiere comprometerse con ningún hombre y conservar su independencia hasta haber conocido todas las posibilidades que la vida le tiene reservadas.

En Los enamoramientos de javier marias encontramos una trama similar a la de esta novela.

Personajes de El retrato de una dama de Henry James

Isabel Archer

La protagonista de la novela, que es la Dama referida en el título, es una joven de la ciudad de Albany, Nueva York, que debe viajar a Europa con su tía, la señora Touchett.

Entre las experiencias que le toca vivir en Europa, se incluye el que sea cortejada por un lord inglés, el heredar una fortuna y el que sea presa de un plan malvado para casarla con el siniestro Gilbert Osmond.

Todas esas circunstancias la obligan a enfrentarse al conflicto entre su deseo de independencia personal y su compromiso con la corrección social. Te recomendamos la lectura de El Gran Gatsby que presenta un personaje similar.

Ella es el foco principal de El retrato de una dama de Henry James, y la mayor parte de la exploración temática de la novela se produce a través de sus acciones, pensamientos y experiencias.

El retrato de una dama de Henry James

En última instancia, Isabel opta por permanecer en su miserable matrimonio con Osmond en lugar de violar las costumbres, abandonándolo y buscando una vida más feliz.

Ralph Touchett

El sabio y divertido primo de Isabel, quien durante toda la trama se presenta enfermo de los pulmones, enfermedad que termina matándolo.

Ralph ama la vida, pero su enfermedad le impide participar vigorosamente en ella; como resultado, actúa como un espectador dedicado, resolviendo vivir vicariamente a través de su querida prima Isabel.

Es Ralph quien convence al Sr. Touchett para que deje a Isabel su fortuna, y es Ralph el más firme defensor de que Isabel siga siendo independiente. Ralph es el centro moral de El retrato de una dama de Henry James.

Sus opiniones sobre otros personajes son siempre acertadas, y sirve como una especie de barómetro moral para el lector, que puede saber inmediatamente si un personaje es bueno o malo por la respuesta de Ralph a ese personaje.

Gilbert Osmond

Un caballero cruel y narcisista, sin ninguna posición social ni riqueza, que seduce a Isabel y se casa con ella por su dinero. Este es el personaje antagonista de El retrato de una dama de Henry James.

Es un coleccionista de arte, aun cuando se hace pasar por un esteta desinteresado, pero en realidad está desesperado por el reconocimiento y la admiración de quienes le rodean.

El retrato de una dama de Henry James

Trata a todos los que le quieren como un simple objeto que debe ser utilizado para satisfacer sus deseos.

La educación que le da a su hija Pansy se enfoca en la idea de que debe estar inquebrantablemente sometida a él, e incluso trata a su amante de toda la vida, Madame Merle, como un mero instrumento.

El matrimonio de Isabel con Osmond la obliga a enfrentarse al conflicto entre su deseo de independencia y las dolorosas normas sociales que la obligan a permanecer en su matrimonio.

Caspar Goodwood

Hijo de un prominente propietario de un molino de Boston. Es el pretendiente más entregado de Isabel. Posee un carisma de sencillez, capacidad y la falta de sofisticación, lo que lo convierten en el símbolo más puro de la concepción que James tiene de Estados Unidos.

Lord Warburton

Un aristócrata vecino de los Touchett que se enamora de Isabel durante su primera visita a Gardencourt.

Warburton sigue enamorado de Isabel incluso después de que ella rechaza su propuesta y, más tarde, intenta casarse con Pansy simplemente por estar cerca de la vida de Isabel.

El retrato de una dama de Henry James

Resumen de El retrato de una dama de Henry James

La trama de El retrato de una dama de Henry James nos presenta a Isabel Archer, de Albany, Nueva York, cuando es invitada por su tía materna, Lydia Touchett, a visitar al rico marido de Lydia, Daniel, en su finca cerca de Londres, tras la muerte del padre de Isabel.

Allí, Isabel conoce a su tío, a su simpático primo inválido Ralph Touchett y al robusto vecino de los Touchett, Lord Warburton.

Tiempo después, Isabel recibe la repentina propuesta matrimonial de Warburton, la cual ella rechaza. También rechaza la mano de Caspar Goodwood, el carismático hijo y heredero de un rico propietario de un molino de Boston.

Aunque Isabel se siente atraída por Caspar, su compromiso con la independencia, que siempre ha anhelado, le impide contraer matrimonio, ya que cree que le exigiría el sacrificio de su libertad.

El mayor de los Touchett enferma y, a petición de su hijo Ralph, deja a su muerte gran parte de su patrimonio a Isabel. Con su gran legado, Isabel viaja por el continente y conoce a un expatriado americano, Gilbert Osmond, en Florencia.

El retrato de una dama de Henry James

Aunque Isabel había rechazado previamente a Warburton y Goodwood, acepta la propuesta de matrimonio de Osmond, sin saber que ha sido promovida activamente por la consumada, pero poco fiable, Madame Merle, otra expatriada americana, a la que Isabel había conocido en la finca de los Touchett.

Isabel y Osmond se instalan en Roma, pero su matrimonio se deteriora rápidamente debido al abrumador egoísmo de Osmond y a su falta de afecto genuino por su esposa.

Isabel se encariña con Pansy, la supuesta hija de Osmond de su primer matrimonio, y quiere concederle su deseo de casarse con Edward Rosier, un joven coleccionista de arte.

El esnob Osmond prefiere que Pansy acepte la propuesta de Warburton, que ya se había declarado a Isabel. Sin embargo, Isabel sospecha que Warburton puede estar fingiendo interés por Pansy para acercarse de nuevo a Isabel, y el conflicto crea aún más tensión en el infeliz matrimonio.

Isabel se entera entonces de que Ralph está muriendo en su finca de Inglaterra y se prepara para ir a verle en sus últimas horas, pero Osmond se opone egoístamente a este plan.

Mientras tanto, Isabel se entera por su cuñada de que Pansy es en realidad la hija de Madame Merle, que había mantenido una relación adúltera con Osmond durante varios años.

Isabel hace una última visita a Pansy, que le ruega desesperadamente que vuelva algún día, lo que Isabel promete a regañadientes. A continuación, se marcha, sin avisar a su rencoroso marido, a consolar a Ralph, moribundo, en Inglaterra, donde permanece hasta su muerte.

Goodwood la encuentra en la finca de Ralph y le ruega que deje a Osmond y se vaya con él. La abraza y la besa apasionadamente, pero Isabel huye. Goodwood la busca al día siguiente, pero le dicen que ha partido de nuevo hacia Roma.

El final es ambiguo, y se deja al lector que imagine si Isabel ha vuelto con Osmond para sufrir su matrimonio en una noble tragedia, quizás por el bien de Pansy, o si va a rescatarla y abandonar definitivamente a Osmond.

Característica de El retrato de una dama de Henry James

El retrato de una dama de Henry James, publicada por primera vez como una serie en The Atlantic Monthly y Macmillan’s Magazine entre los años 1880 y 1881 y, luego, como libro en 1881, es una de las novelas más populares de James y considerada por la crítica como una de sus mejores.

El retrato de una dama de Henry James

El retrato de una dama de Henry James está ambientada, principalmente, entre Inglaterra e Italia y fue catalogada por los críticos como la obra maestra de la primera época de James.

En esta novela El retrato de una dama de Henry James se refleja el continuo interés de James por las diferencias entre el Nuevo Mundo y el Viejo, a menudo en detrimento del primero.

Henry James

Este excelso escritor y crítico literario de esta obra El retrato de una dama de Henry James marcó pauta en el mundo del realismo y modernismo anglosajón, dado que en sus novelas y relatos exponía su técnica basada en el punto de vista, que permite el análisis psicológico de los personajes desde su interior.

Biografía

Henry James nació el 15 de abril de 1843 en Nueva York, Estados Unidos, y falleció el 28 de febrero de 1916 en Londres, Inglaterra.

Fue un novelista, quien se nacionalizó inglés en 1915, siendo una gran figura de la cultura transatlántica. Su tema fundamental fue la inocencia y la exuberancia del Nuevo Mundo en choque con la corrupción y la sabiduría del Viejo, como se ilustra en algunos de sus libros como Daisy Miller de 1879, El retrato de una dama de 1881, Los bostonianos de 1886 y Los embajadores de 1903.

El retrato de una dama de Henry James

Vida y obras tempranas

Henry James recibió el nombre de su padre, un destacado teórico social y conferenciante, y era el hermano menor del filósofo pragmático William James.

De niño fue tímido y adicto a los libros en los que asumía el papel de observador silencioso al lado de su activo hermano mayor.

Los dos fueron llevados al extranjero de pequeños, educados por tutores e institutrices y pasaron sus años de pre-adolescencia en Manhattan.

Al regresar a Ginebra, París y Londres durante su adolescencia, los hijos de James aprendieron idiomas y adquirieron un conocimiento de Europa que pocos estadounidenses tenían en su época.

En vísperas de la Guerra Civil estadounidense, la familia James se instaló en Newport, Rhode Island, y más tarde en Boston, donde Henry conoció íntimamente Nueva Inglaterra.

A los 19 años se matriculó en la Facultad de Derecho de Harvard, pero dedicó su tiempo de estudio a leer a Charles Augustin Sainte-Beuve, Honoré de Balzac y Nathaniel Hawthorne.

El retrato de una dama de Henry James

Facultad de Derecho de Harvard

Su primer relato apareció de forma anónima dos años después en el New York Continental Monthly y sus primeras reseñas de libros en el North American Review.

Cuando William Dean Howells se convirtió en editor de The Atlantic Monthly, James encontró en él un amigo y mentor que le publicaba regularmente. Entre ambos, James y Howells inauguraron la era del “realismo” estadounidense.

A mediados de sus 20 años, James estaba considerado como uno de los escritores de relatos más hábiles de Estados Unidos.

Los críticos, sin embargo, deploraban su tendencia a escribir sobre la vida de la mente, más que sobre la acción.

El aprendizaje de James fue exhaustivo. Escribió relatos, reseñas y artículos durante casi una década antes de intentar una novela completa. También había que hacer el tradicional “gran viaje”, y James se fue al extranjero para su primer encuentro adulto con Europa en 1869.

Su año de vagabundeo por Inglaterra, Francia e Italia sentó las bases para toda una vida de viajes por esos países. James nunca se casó. Por naturaleza era amistoso e incluso gregario, pero, aunque era un observador y participante activo en la sociedad, tendía a ser “distante” en sus relaciones con la gente.

El retrato de una dama de Henry James

Primera fase

Reconociendo el atractivo de Europa, dada su educación cosmopolita, James hizo un esfuerzo deliberado por descubrir si podía vivir y trabajar en Estados Unidos.

Dos años en Boston, dos años en Europa, principalmente en Roma, y un invierno de incesante trabajo en Nueva York le convencieron de que podía escribir mejor y vivir más barato en el extranjero.

Así comenzó su larga expatriación, anunciada con la publicación en 1875 de la novela Roderick Hudson, la historia de la lucha de un escultor estadounidense a orillas del Tíber entre su arte y sus pasiones; Transatlantic Sketches, su primera colección de escritos de viajes; y una colección de cuentos.

Con estos tres sustanciosos libros, inauguró una carrera que vio pasar por la imprenta un centenar de volúmenes durante los 40 años siguientes.

Durante 1875-76 James vivió en París, escribiendo cartas literarias y de actualidad para el New York Tribune y trabajando en su novela The American de 1877, la historia de un millonario estadounidense hecho a sí mismo cuyo carácter candoroso y franco contrasta con el de la arrogante y astuta familia de aristócratas franceses con cuya hija intenta casarse sin éxito.

El retrato de una dama de Henry James

En París, James busca al novelista ruso Ivan Turgenev, cuya obra le atrae, y a través de Turgenev entra en el círculo de Gustave Flaubert, donde conoce a Edmond de Goncourt, Émile Zola, Alphonse Daudet y Guy de Maupassant.

De Turguéniev recibió la confirmación de su propia opinión de que un novelista no necesita preocuparse por la “historia” y que, al centrarse en el carácter, llegaría a la experiencia vital de su protagonista.

En 1878 alcanzó fama internacional con su historia de una coqueta americana en Roma, Daisy Miller, y ese mismo año avanzó aún más su reputación con Los europeos.

En Inglaterra no tardó en ser aceptado por los principales victorianos y se convirtió en un habitual de los desayunos de Lord Houghton, donde se relacionó con Alfred Tennyson, William Gladstone, Robert Browning y otros.

Fue elegido miembro de los clubes londinenses, publicó sus relatos simultáneamente en publicaciones periódicas inglesas y estadounidenses, y se relacionó con George Meredith, Robert Louis Stevenson, Edmund Gosse y otros escritores, estableciéndose así como una figura importante en las relaciones literarias y artísticas angloamericanas.

George Meredith

La reputación de James se basó en sus versátiles estudios sobre “la chica americana”. En una serie de ingeniosos relatos, retrató a la joven “hecha a sí misma”, la inocente americana audaz y descarada que insiste en los estándares estadounidenses en la sociedad europea.

James terminó esta primera fase de su carrera con su obra maestra, El retrato de una dama, un estudio de una joven de Albany que trae a Europa su estrecho provincianismo y sus pretensiones, pero también su sentido de la propia soberanía, su “espíritu libre”, su rechazo a ser tratada, en el mundo victoriano, simplemente como un objeto casadero.

El retrato de una dama de Henry James es un notable estudio de una banda de egoístas y, al mismo tiempo, ofrece una astuta valoración del carácter estadounidense.

Segunda fase

En la década de 1880, el autor de El retrato de una dama de Henry James escribió dos novelas sobre reformistas sociales y revolucionarios, Los bostonianos en 1886 y La princesa Casamassima en 1886.

En la novela sobre la vida en Boston, James analizó la lucha entre la masculinidad conservadora encarnada en un sureño que vive en el Norte y una sufragista amargada que odia a los hombres.

Los bostonianos sigue siendo la novela social estadounidense más completa y redonda de su tiempo en su estudio de los maniáticos, los fadistas y los “bienhechores”.

En La princesa Casamassima James explotó la violencia anarquista de la década y describió la lucha de un hombre que juega con la revolución y es destruido por ella.

Esta última novela levantó el telón de sus propios “años dramáticos”, de 1890 a 1995, durante los cuales intentó triunfar escribiendo para el escenario.

En The Spoils of Poynton de1897, What Maisie Knew de 1897, La vuelta de la tuerca and In the Cage de1898, y The Awkward Age de1899, James comenzó a utilizar los métodos de alternar “imagen” y escena dramática, una estrecha adhesión a un ángulo de visión determinado, una retención de información al lector, poniendo a su disposición sólo lo que los personajes ven.

Los temas de este periodo son el desarrollo de la conciencia y la educación moral de los niños, en realidad el viejo tema internacional de James de la inocencia en un mundo corrupto, trasladado al escenario inglés.

Fase final

Los experimentos de esta fase de “transición” llevaron a James a escribir tres grandiosas novelas a principios del nuevo siglo, que representan su fase final -su fase “mayor”, como se ha llamado.

En estas novelas, James señaló el camino de la novela del siglo XX. Había comenzado como un realista que describe minuciosamente su atestado escenario.

Terminó dejando su escenario comparativamente desnudo, y mostrando un pequeño grupo de personajes en una situación tensa, con una elaboración retrospectiva, a través de múltiples ángulos de visión, de su drama.

Además de estos recursos técnicos, recurrió a un estilo de prosa cada vez más alusivo, que se volvió denso y cargado de imágenes simbólicas.

Su “estilo” tardío se debe, en parte, a que dictaba directamente a una mecanógrafa y, en parte, a su búsqueda incesante de formas de proyectar la experiencia subjetiva en una prosa flexible.

La primera de las tres novelas fue Los embajadores  en1903, comedia costumbrista de un estadounidense de mediana edad que va a París para traer de vuelta a una ciudad industrial de Massachusetts a un joven rico que ha permanecido demasiado tiempo en el extranjero.

Al final, el “embajador” queda cautivado por la civilizada vida parisina.

La segunda de esta serie de novelas fue Las alas de la paloma, publicada en 1902, antes de Los embajadores, aunque escrita después de ésta.

Esta novela, que trata un tema melodramático de gran patetismo, el de una heredera condenada a morir por enfermedad, evita su tema cliché centrándose en los personajes que rodean a la desafortunada joven.

Contada así, y ambientada en Londres y Venecia, se convierte en un poderoso estudio de seres humanos bien intencionados que, con dignidad y razón, son al mismo tiempo aves de rapiña.

Su última novela fue The Golden Bowl de 1904, un estudio sobre el adulterio, con cuatro personajes principales. La primera parte de la historia se ve a través de los ojos del marido aristócrata y la segunda a través de la conciencia en desarrollo de la esposa.

En sus últimos años, James vivió retirado en una casa del siglo XVIII en Rye, Sussex, aunque al terminar The Golden Bowl volvió a visitar Estados Unidos en 1904-05.

James había vivido en el extranjero durante 20 años, y en el intervalo Estados Unidos se había convertido en una gran potencia industrial y política.

Su observación del país y de sus gentes le llevó a escribir, a su regreso a Inglaterra, un volumen poético de redescubrimiento y descubrimiento, The American Scene en 1907, profético en su visión de la perdición urbana, el expolio y la contaminación de los recursos y lleno de recelos sobre las anomalías de una civilización de “crisol de razas”.

Con su peso moral en la lucha de Gran Bretaña en la Primera Guerra Mundial, James se convirtió en súbdito británico en 1915 y recibió la Orden del Mérito del rey Jorge V.

Otras obras

La carrera de Henry James fue una de las más largas, productivas, y más influyentes, de las letras estadounidenses.

Escribió durante 51 años 20 novelas, 112 cuentos, 12 obras de teatro, varios volúmenes de viajes y de crítica, y una gran cantidad de periodismo literario.

El público de James siguió siendo limitado durante su vida, pero, tras un resurgimiento del interés por su obra, además de su novela El retrato de una dama de Henry James, durante las décadas de 1940 y 1950, llegó a un público cada vez más amplio.

Sus obras se tradujeron en muchos países, y a finales del siglo XX se le reconoció como uno de los más sutiles artesanos que jamás hayan practicado el arte de la novela.

Entre sus otras obras más sobresalientes tenemos:

  • Roderick Hudson
  • Transatlantic Sketches
  • The American
  • Daisy Miller
  • Los europeos
  • Los bostonianos
  • La princesa Casamassima
  • La musa trágica
  • La vuelta de la tuerca
  • In the Cage
  • The Awkward Age
  • Los embajadores
  • Las alas de la paloma
  • The Golden Bowl.

Premios y reconocimientos

El escritor de El retrato de una dama de Henry James obtuvo un reconocimiento considerable por sus obras de ficción, escritas con gran rigor.

Como escritor, se inspiró en autores como Honore de Balzac, Henrik Ibsen, Charles Dickens y Nathaniel Hawthorne, cuyos estilos admiraba enormemente. James también contribuyó significativamente a la crítica literaria y fue nominado al Premio Nobel de Literatura en tres ocasiones.